Adolescentes


La adolescencia es una etapa de grandes cambios a niveles físico, emocional y social que en ocasiones puede requerir de una atención especializada.
En esta etapa vital se van consolidando los rasgos de personalidad y las habilidades de afrontamiento de los problemas, así como la asunción de nuevos roles a niveles familiar y social.
Es importante que estos cambios se sucedan de una forma que el adolescente desarrolle seguridad en sí mismo, confianza y una sana autoestima de base, así como unos valores que sean importantes para él y que guíen su conducta.

La terapia individual con adolescentes está indicada para trabajar diferentes situaciones:
  • Trastornos del estado de ánimo: tristeza, depresión.
  • Trastornos de ansiedad: ansiedad generalizada, trastorno obsesivo compulsivo, estrés postraumático, agorafobia.
  • Fobias/miedos.
  • Fracaso escolar.
  • Baja autoestima o  baja valoración de sí mismo.
  • Duelo, pérdidas, rupturas de pareja.
  • Dificultades en las relaciones.
  • Habilidades sociales.
  • Inteligencia emocional.
  • Trastornos de la conducta alimentaria: anorexia, bulimia.
  • Trastornos del sueño.
  • Imagen corporal y aceptación de sí mismo.
  • Dificultades en la sexualidad.
  • Desarrollo y crecimiento personal.
Infantil

Pedir perdón y perdonar: Jugando a ponerse en el lugar del otro

Cuando alguien nos ofende o nos hace daño esperamos que repare ese daño con una disculpa sincera. En ocasiones es más sencillo darse cuenta de esto cuando estamos en el rol del ofendido y es más difícil cuando estamos en el rol del ofensor, ya que requiere de algunas cualidades, como: La humildad.El reconocimiento del acto ofensivo.Empatizar con el otro.La voluntad de no volver a dañar. Estas cualidades suponen  poder mirar hacia adentro y reconocer el error y al mismo tiempo poder mirar hacia fuera, a la otra persona y reconocerla a ella y a sus sentimientos. El acto del perdón atañe a las dos partes, tanto al ofendido como al ofensor. El Catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, José Luis Villacañas explica que “perdonar es una promesa de olvido a cambio de una promesa de no reincidencia”.  De esta manera, ambas partes deben involucrarse y comprometerse con la reparación del daño sucedido en la relación.  Si la persona que ha hecho el daño se responsabiliza de lo que ha hecho y lo asume, ya no queda lugar para la culpa. A menudo es común sentirse culpable, que es diferente a la responsabilidad y es menos útil y funcional para hacerse cargo del propio comportamiento.  Desde la responsabilidad se puede cambiar algo. Desde la culpa el cambio es más difícil, ya que este sentimiento acerca a la persona que ofende a una postura de víctima. Si, de otra manera, se pide perdón, pero la persona que ha ofendido lo hace para limpiar su conciencia, sin una mayor intención de sanar el daño ocasionado, esto no sirve...
El duelo

El duelo

El duelo es un proceso natural que se atraviesa al sufrir una pérdida significativa en la vida: puede tratarse del fallecimiento de un ser querido, una ruptura sentimental o la pérdida de otras relaciones significativas. Leer más

Amarse a uno mismo: un proceso complejo

Amarse a uno mismo: un proceso complejo

Es posible que en varias ocasiones hayamos escuchado que es importante amarse a uno mismo pero, ¿sabemos cómo se hace?, ¿nos han enseñado?, ¿qué implicaciones tiene amarse?

La investigadora y psicóloga Paloma Cabadas en su libro “La energía de amar” (2013), describe y explica que para amarse en necesario hacer previamente un trabajo interno de: conocimiento, aceptación y valoración de uno mismo.

Y esto no solo son palabras, son todos ellos procesos complejos con muchas implicaciones tanto internas como externas para el individuo.
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Adolescentes

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